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Mini Bikefitting

La mejor manera a de que a los niños les guste la bicicleta, es que esté bien ajustada a sus necesidades.

 

Los frenos

Mira su “minicuerpo”. Sus pequeñas y “regordetas” manos no tienen el tamaño para accionar una maneta de freno que esté muy lejos, ni la fuerza para presionar un freno mal montado. Si la bici no los trae de serie compra unos frenos V brake económicos, que te costarán  poco dinero y recuerda que si alguien necesita un plus de seguridad… ese es tu “pequeñajo”.

1º- Los niños no frenan con un dedo como tú,  lo suelen hacer con tres o cuatro dedos por lo que la maneta tiene que quedar muy cerca del puño. Usa el tornillo aproximador hasta que veas que acciona el freno con comodidad.

2º- Con los tornillos laterales que hay en los V-Brakes puedes regular la dureza. Aflójalas todo lo que puedas asegurándote de que las levas recuperan la posición. Para mejorar la suavidad aplica grasa sólida en todo el cable del freno.

La transmisión

Nosotros somos partidarios de que las bicis infantiles no traigan cambios porque en manos de un niño son un foco de incidentes mecánicos continuos.

Si la bici trae cambios y todavía no se aclara, puedes “congelarle” los cambios hasta que veas que los necesita.

1º- Selecciona el piñón que vayas a dejar fijo, buscando un desarrollo que el niño mueva con facilidad, mejor hacia los piñones más grandes en todo caso para que no se desanime en las subidas.

2º- Afloja el cable del cambio y sube el cambio con la mano hasta el piñón elegido. Aprieta el cable y regula el cambio con el tensor hasta que sea preciso.

3º- Luego, apretando los tornillos de máximo y mínimo dejarás el cambio fijo para que ni suba ni baje.

4º- Si no te aclaras, acude a tu tienda más cercana para que lo hagan en uno pocos minutos.

Presión de las ruedas

Cuando un niño tiene que superar un obstáculo le deja todo el trabajo a la bici.

Esto supone que las ruedas reciben impactos bastante fuertes y de manera continua, porque ellos no ayudan a reducir nada ningún impacto.

Revisa la presión de sus ruedas con frecuencia y trata que siempre estén en torno a los 2.5 Bar, sino pinchará continuamente.

La altura

En el caso de los niños no se puede aplicar la misma norma que a los adultos referente a la altura correcta en la que, sentado en el sillín, tienes apoyas con el talón en el pedal con pierna totalmente estirada.

Los niños necesitan una posición más cómoda y sobre todo más estable, por lo que la posición correcta es la que les permite tocar con la punta de los pies en el suelo y sentados en el sillín.

Si le da miedo, bájale el sillín hasta la altura en la que pueda apoyar las plantas de los pies ya que por debajo la posición empieza a ser más inestable.

A medida que vaya mejorando y veas que se siente más seguro, sin que se dé cuenta, súbele el sillín de medio en medio centímetro.

Master Class en primeras pedaladas

La mejor de manera de proteger a un niño es enseñándole a que lo haga por sí mismo.

La mejor escuela de aprendizaje son las BALANCE BIKES, o bicicletas sin pedales que están a medio camino entre un correpasillos y una bicicleta. Son super ligeras e interiorizan a toda velocidad las nociones del equilibrio y reparto de pesos. Tras haber aprendido con una “balance” el paso a una bici con pedales es del todo natural y es posible que él solo en el parque con la bici de un amigo, se eche a dar pedales por iniciativa propia y sin la ayuda de nadie.

Si al tuyo le cuesta un poco más echar a rodar con seguridad, te garantizamos que no significa nada de cara al futuro y lo único que necesita es un poco más de tiempo.

Los ejercicios que os mostramos a continuación están pensados para niños que ya saben pedalear solos y que saben cambiar de dirección por sí mismos.

Justo cuando acaban de aprender a montar en bici con pedales, es cuando caen en la peligrosa confianza del control absoluto alimentado por la maravillosa sensación de libertad  y autonomía que les otorga su amiga de dos ruedas.

Lo que vamos a hacer es seguir jugando con ellos, en un juego en el que padre e hijo participan juntos y en los que sin darse cuenta, adquirirá un buen número de habilidades que le darán seguridad sobre su bicicleta.

Buscaremos una explanada o un camino muy ancho sin tránsito y ahí aprenderá lecciones de: frenada, adherencia, control y equilibrio.

¡Para, para! NO ¡Frena, frena!

La primera lección es para ti como papá, la expresión correcta es: ¡Frena!. Tanto o más importante que saber montar en una bici, es saber detenerla a tiempo. Por norma cuando a tu hijo le dices que detenga su bici, no lo hace tanto porque no quiere sino porque no sabe hacerlo lo suficientemente rápido. Lo primero de todo asegúrate de que los frenos de su bicicleta funcionen correctamente y que las manetas de freno estén ajustadas en alcance al tamaño de sus manos.

Para que su capacidad de respuesta aumente y su habilidad no se vea comprometida, vamos a hacer unos cuantos juegos de frenado.

1-Siempre se frena con ambas manos

Enséñale a que frene con ambas manos, dando más importancia al freno trasero para que nunca bloquee la rueda delantera y no se desestabilice. Dile que te muestre cómo sabe frenar con ambas manos y repite el ejercicio. Esto es aplicable a todos lo ejercicios: aunque no lo haga del todo bien y necesite que le corrijas, prémiale con palabras de ánimo, que en ningún momento se convierta en algo pesado. Si se aburre, deja que descanse a su aire, dad un paseo por la zona y vuelve a intentarlo al rato.

2-Frenada progresiva y compensada

Dibujamos una calle de unos dos palmos de ancho y ponemos el bote de tu bici al final. Al entrar en la calle hay que empezar a frenar y derribar la botella de un solo golpe.

Así aprenderá a calcular la distancia de frenado. Hazlo con él en paralelo.

Cuando ya tenga controlada la distancia de frenado con ambos frenos, intenta que haga lo mismo frenando sólo con el freno trasero. Enseguida verá que la rueda trasera desliza mucho e inconscientemente recurrirá al delantero para frenar delante de la botella.

Así se aprende a frenar de forma compensada y en el orden de intervención de frenos adecuada.

3-Frenadas bruscas a la voz

Juega con él a que detenga la bici de golpe a la voz de: ¡Frena! Sorpréndele con avisos aleatorios y no le hagas frenar de golpe cuando esté girando, los niños cuando se trata de jugar son bastante obedientes y se puede caer. De esta manera cuando tenga que detenerse bruscamente por cualquier imprevisto no perderá el control y sabrá hacerlo con rapidez.

Un camino recto

Es frecuente que un niño montando en bici se distraiga mirando fijamente algo, se queda totalmente abstraído y es entonces cuando se produce el “efecto imán”.

No sólo les sucede a los niños, nos pasa a todos, cuando giras la cabeza mientras montas en bici, se produce un desajuste en tu equilibrio y es entonces cuando giras el manillar en la misma dirección hacia la que giras la cabeza.

La única manera de evitar que eso suceda es con golpes visuales, es decir, con giros repetidos de cabeza pero de corta duración.

Para enseñarle a que mientras se conduce no hay que quedarse mirando fijamente un objeto situado fuera del campo visual que requiera girar la cabeza, montado en paralelo con el niño, le diremos que nos diga cuántos dedos hay en tu mano.

La primera vez podrás ver como se le tuerce, por lo que debes estar muy atento a que no se te eche encima.

Explícale cómo debe mirar a intervalos y practica por ambos lados.

En pocas pasadas verás cómo lo coge.

De frente

Una de las caídas más comunes viene cuando un niño se aventura a subir un pequeño bordillo, ya no digamos cruzar una manguera en el suelo, y lo hace en sentido diagonal.

Enséñale a que busque los obstáculos de frente nunca en diagonal ya que la rueda deslizará sobre el vértice del bordillo y tu peque se va ir al suelo.

Baby circuit

Buscad juntos unas cuantas piedras, piñas… y haced un circuito de slalom.

Al principio pon las piedras a la misma distancia y deja que tantee un poco el slalom a su ritmo y una vez que le coja la distancia anímale a que aumente la velocidad.

El siguiente paso será variar la distancia entre piedras y ahora tendrá que poner en práctica lo aprendido en referencia a frenada compensada y adherencia en curvas.

El truco del cronómetro les incentiva bastante y aunque sus tiempos no mejoren haremos uso de nuestra picardía de adultos para hacerle creer que mejora.

Es conveniente que lleve prendas largas porque no sería de extrañar que practicando y practicando… al final se vaya al suelo.

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