Saca un 10 en tu conducción gravel y bikepacking
El gravel ha venido para quedarse y el bikepacking está cada vez más asentado como una forma única de conocer nuevos destinos. Aquí te explicamos cómo debes manejarte en la conducción si quieres unir ambas.
Cuando cargas tu bicicleta con bolsas o alforjas y las llenas, la conducción cambia bastante respecto a la de la bicicleta sin peso. Las inercias aumentan mucho, la aceleración se resiente, pero la gran diferencia se nota si intentas ponerte en pie sobre los pedales y las reacciones de la bicicleta en las curvas. Quédate con estas 10 recomendaciones que te traemos:
1. Empezaremos por la seguridad en el tráfico rodado.. La bicicleta es ahora más ancha y más torpe. Ten cuidado al maniobrar entre coches o en senderos técnicos con pasos estrechos, porque las alforjas o las botas pueden tocar contra lo que tengas cerca. Maniobra siempre con margen, abriendo un poco más al ángulo de entrada en zonas estrechas.
2. A la hora de frenar Recuerda que tienes que reservar unos metros extra para detener la bicicleta, así que no apures las distancias. Se sobreentiende que en este estilo de ciclismo vamos a pedalear con una actitud poco agresiva, pero sobre todo para los ciclistas que vienen de un ciclismo más deportivo, no está de más. mentalizarse hacia una actitud más relajada. Lo mismo te ocurrirá con las aceleraciones, porque con estas bicicletas, sobre todo al intentar adelantar, los tiempos se alargan mucho más. Ten en cuenta que una bicicleta cargada con bolsas para un viaje puede pesar fácilmente 10 o 12 Kg más.

3. Con las alforjas cambian todos tus criterios anteriores sobre el uso de los desarrollos. Con una bicicleta cargada las cuestas tienen un nivel superior. Tantea primero, familiarízate a las nuevas reacciones y olvídate de lo que hacías cuando estabas sin carga. Hay que adaptarse y no todo es malo, porque cuando asciendas una pendiente de terreno con poca adherencia te va a sorprender el gran agarre y tracción que tendrás en la rueda trasera.
4. En este sentido, recuerda ponerle un poco más de presión a las cubiertas, especialmente a la trasera, para compensar el mayor peso. Si no, corres el riesgo de pellizcar el neumático trasero y pincharlo. Actualmente hay una oferta interminable de neumáticos super resistentes específicos para viajes, tubeless y sistemas de prevención de pinchazos como son los protectores de espuma que evitan que pinches si una piedra pellizca el neumático contra la llanta.
5. Distribuye bien el peso. En la medida de lo posible, intenta que el peso quede lo más equilibrado posible entre la parte delantera, central y trasera de la bicicleta. Antes de cargar la bicicleta es importante valorar qué cosas necesitas tener más a mano, así como el peso de estas. Lo mejor es que las cosas más pesadas están en la parte central y baja de la bicicleta, luego en la parte trasera, dejando los objetos más ligeros y necesarios en ruta en la parte delantera (movil, comida, crema solar, chubasquero…). Primero para que te resulte más fácil acceder a ellos y luego para no afectar el comportamiento en la dirección de bicicleta.

6. Cuando te pongas en pie en los pedales para afrontar subidas fuertes o realizar cambios de ritmo para superar una zona un poco más difícil, verás que no es sencillo balancear la bicicleta lateralmente al pedalear, como lo haces con la bicicleta sin peso. Por eso es mejor que te muevas tú de lado a lado dejando la bicicleta más estable en el centro.
7. Es muy importante que siempre lleves el equipaje bien compacto dentro de las bolsas. Por lo primero, son millones de vibraciones las que recibe la bicicleta cuando ruedas por los caminos, y si la carga va suelta es my fácil que dañes objetos delicados que llevas en su interior. Luego, si la carga se mueve dentro de las bolsas o estas oscilan, te afectará en la calidad y precisión de conducción de forma constante.
8. No pases por alto el detalle de que si las bolsas se mueven porque no están bien fijadas, arañarán tu bicicleta y los componentes en bosque están apoyados de forma irremediable. Por ese motivo da por bueno siempre tomarte un poco de tiempo en reajustar la compactación de la carga y la correcta sujeción de las bolsas. Con todo, no es mal truco que antes de poner las bolsas en tu bicicleta, protege todos los elementos con film adhesivo o cinta americana entre las bolsas y el cuadro de tu bicicleta.
9. Como los neumáticos siempre van un poco más duros para compensar el sobrepeso, en los tramos rápidos de gravilla o arena suelta, verás que la bicicleta no agarra tanto. Además ten en cuenta que llevas una bicicleta más pesada y con mayores inercias. En estas situaciones de curva, si tienes que ajustar la velocidad ya dentro de la curva, el freno que te ayudará a mantenerte dentro del camino es el trasero. El instinto natural invita a clavar el delantero, pero para encontrar más agarre de dirección, si aplicas un poco más de potencia en el freno trasero sin que llegue a bloquear la rueda trasera, verás que esa retención desde atrás envía más peso y agarre a la rueda delantera, con lo que tendrás siempre más control sobre la dirección.

10 – Estás de vacaciones, no te lleves prisa. La subida ahora es todo un placer para contemplar el paisaje y sumergirnos en el encuentro personal, siempre sin perder la atención de la conducción. Sube sentado y con cadencias altas que no fatigan tus músculos.


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