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7 razones para sumarse al ciclismo de montaña y carretera

¿Eres ciclista de montaña o de carretera? ¿Te apetece una combinación de ambos?

Barça o Madrid, izquierda o derecha, tortilla española con o sin cebolla. MTB o ciclismo de carretera. Nos gusta la sensación de grupo, y quizá por eso terminamos polarizando todo lo que tenemos a nuestro alrededor.

Parece que tenemos que elegir entre una cosa y otra, también en el mundo del ciclismo. Por lo tanto, creemos que ha llegado el momento de reivindicar de una vez por todas el fin de esta polarización y recalcar que el MTB y el asfalto son compatibles (y no lo decimos por el fenómeno del gravel, aunque su éxito se deba precisamente a la combinación de estas dos modalidades, a priori tan diferentes).

Si aún no has considerado combinar ciclismo de montaña y de carretera, aquí tienes 6 razones por las que podría ser útil:

  1. Tienes una diversidad de entrenamiento
  2. La combinación de disciplinas te permite entrenar potenciando aspectos específicos en función de tus objetivos
  3. Sales de la monotonía de usar siempre el mismo tipo de bicicleta
  4. Experimentarás diferentes formas de disfrutar una ruta
  5. Sales de tu zona de confort sobre dos ruedas
  6. Puedes adaptarte a las condiciones climáticas.
  7. Reduce el riesgo de sufrir un accidente de tráfico

1. Tienes una diversidad de entrenamiento

Cambiar el ciclismo de montaña por el ciclismo de carretera puede hacer que tu plan de entrenamiento sea más completo y variado. Por ejemplo, es más fácil trazar una ruta diseñada para rodar en serie en una bicicleta de carretera que en una de montaña, donde el recorrido suele ser más irregular y con paradas intercaladas con tramos muy difíciles. De igual manera, si quieres mejorar tu técnica, algunas rutas de montaña sin duda te pondrán a prueba.

2. La combinación de disciplinas te permite entrenar potenciando aspectos específicos en función de tus objetivos

Al entrenar para una prueba específica, sabes que pasarás por diferentes fases. En un momento te interesa desarrollar más resistencia, en otro, técnica y en otro, fuerza. Como indicamos en el primer punto, la combinación de disciplinas te permite elegir la mejor manera de mejorar la calidad del ciclismo en cada ocasión.

3. Sales de la monotonía de usar siempre el mismo tipo de bicicleta.

Es hora de abrir la mente y descubrir un nuevo universo. Quizás Te animas a combinar MTB y ciclismo de carretera, y puede que incluso te des cuenta de que tienes más retos. Además, con este cambio podrás evitar caer en la rutina de entrenamiento e incluso pensar con más claridad al alternar una modalidad y otra.

Comprar y mantener dos bicicletas puede ser muy caro. Además, puede ser un problema de espacio, así que siempre puedes alquilar una a tiempo en el punto de alquiler más cercano (o pedirle prestada una a un amigo, ¿por qué no?).

4. Experimentas diferentes formas de disfrutar una ruta

Una ruta en bicicleta de carretera frente a una ruta en MTB cambia de contenido y forma. La bicicleta de carretera se caracteriza por sus rutas más largas que permiten recorrer multitud de lugares a lo largo del recorrido. Además, si pedaleas en grupo, puedes charlar mientras te diriges a la primera subida del día. En el caso de la bicicleta de montaña, en cambio, la experiencia te sumerge entre trialeras, tramos muy técnicos y zonas explosivas que requieren mucha actividad física y menos tiempo para charlar con tus compañeros de ruta. Un tipo de ruta se desarrolla de forma más ordenada, el otro, de forma más caótica. Ambas son igualmente apreciadas, pero se viven de forma muy diferente.

5. Sales de tu zona de confort sobre dos ruedas

A veces nos acostumbramos tanto a un tipo de bicicleta que creemos que ni siquiera sabemos pedalear cuando cambiamos. También podemos creer que si alternamos, perderemos cualidades en nuestra modalidad preferida. Al contrario, En muchos casos, realmente puede ayudarte a mejorar ciertas cualidades que no tenías.:por ejemplo si pasas de carretera a MTB, mejoras tu técnica y tu fuerza, y al revés mejoras tu resistencia.

6. Puedes adaptarte a las condiciones climáticas.

Si haces MTB en la montaña después de un día lluvioso, tú y tu bicicleta acabaréis embarrados, así que es importante limpiarla bien al final de la ruta. Por otro lado, con la bicicleta de carretera es muy probable que no tengas muchos contratiempos y tengas menos problemas para pedalear (pero siempre con precaución).

7. Reduces el riesgo de sufrir un accidente de tráfico

Hay ciertos momentos en los que se circula en bicicleta por carreteras con mucho tráfico.:muchas salidas durante las vacaciones de verano, hora punta, niebla en invierno… En estas ocasiones, la MTB es una aliada perfecta: con la intensidad de tu entrenamiento, pero en un escenario diferente donde no corres el mismo riesgo de que un vehículo te arruine muchos meses de trabajo.

Y ahora, atrévete a pedalear en MTB si eres ciclista de carretera, y viceversa. No te arrepentirás.

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