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Los 8 puertos ciclistas más espectaculares de Europa

¿Crees que ya no te quedan lugares increíbles por visitar? Quizá cambies de opinión cuando veas estos puertos de montaña tan espectaculares que puedes encontrar en Europa…

 

Hay que reconocer que la montaña tiene un poder de atracción difícil de explicar. Nos hace sentirnos pequeños, nos inspira, nos traslada a un lugar en el que la naturaleza todavía ha conseguido permanecer casi intacta ante el impacto de la huella humana. Esa idea de entrar en un terreno inexplorado, incluso cuando en el caso de los puertos ciclistas tan emblemáticos como los que mencionaremos en este post ya estén altamente transitados y hayan sido conquistados miles de veces. El que se pase por la cumbre del Passo Stelvio lo entenderá cuando se vea abrumado por la nube de souvenirs que puede encontrarse al llegar. Sea como fuere, todos hemos sentido alguna vez esa llamada a conquistar lo inútil, como diría Lionel Terray.   

Y los 8 puertos más espectaculares de Europa son…

  1. Passo Stelvio (Italia)
  2. Col du Galibier (Francia)
  3. Teide (España)
  4. Grossglokner (Austria)
  5. Grimselpass (Suiza)
  6. Passo del Maloja (Suiza)
  7. Alta Via del Sale (Italia)
  8. Passo Giau (Italia)

1. Passo Stelvio (Italia)

Passo Stelvio (Italia)

Imagen: Adobe Stock Photo

La magia y la dureza unidas en un mismo lugar. Un paso de montaña que solo se puede definir como una obra maestra de las carretera. Su construcción data del año 1825, cuando el imperio austriaco quiso unir la provincia de Lombardia con Austria. Y vaya si lo hicieron. Da igual desde qué vertiente lo asciendas, si desde Bormio o desde Prato, ambos merecen el honor de ser ascensiones para guardar en nuestra memoria. 

Si nos centramos en el ascenso desde Bormio nos esperan aproximadamente 20 kilómetros con un desnivel de 1.500 metros y una pendiente promedio de 7,46%. Un reto de grandes magnitudes que, a pesar de un perfil que da miedo, le convierten en el hermano pequeño de las vertientes. 

Porque sí, su vertiente más dura y a la vez más conocida es la que sale desde Pratto, la que hemos visto tantas y tantas veces en el Giro de Italia, con batallas épicas que se vienen librando desde que por primera vez Fausto Coppi conquistara este puerte en 1953.  En total, desde Prato nos enfrentaremos a 25  km, 1.850 metros de desnivel y una pendiente promedio del 7,35%. Y 48 horquillas, una tras otra, interminables, mareantes, notando como ascendemos y nos cuesta coger cada vez más aire, con el tío del mazo acechando. Así de duro es, y así de fascinante es su conquista.

En su cumbre nos situaremos a 2.758 metros de altura, y si nos acercamos al Mirador de las curvas del Stelvio podremos observar la serpiente de curvas que instantes antes hemos ascendido.

 

2. Col du Galibier (Francia)

Col du Galibier (Francia)

Imagen: Adobe Stock Photo

El Col du Galibier es uno de los puertos más ascendidos del Tour de Francia, aunque paradójicamente no es habitual verla como final de etapa, hecho que hace que los corredores tiendan a ser conservadores durante la ascensión. Una de las últimas veces que fue final de etapa, en 2011, el luxemburgués Andy Schleck, uno de los grandes favoritos del Tour ese año, consiguió ganar la etapa y dar un pequeño golpe de efecto. Sin embargo, el ganador ese año sería Cadel Evans, que le arrebató el Tour en gran parte gracias a la contrarreloj de la penúltima etapa.

Desde la vertiente de Valloire nos esperan 18,1 kilómetros de distancia con 1.245 metros de desnivel y una pendiente promedio del 6,9%, alcanzando una altura de 2.642 metros. Aunque quizá el paisaje no termine de resultar tan mágico como la ascensión del Passo Stelvio en Italia, no debe desmerecerse esta conquista, tanto por su dureza como por lo dinámico de su recorrido. Hay que estar preparado principalmente para los 8 kilómetros finales, y en especial el kilómetro final al 10% que puede provocar algún que otro pajarón cuando tenemos la cima a tocar.

También es habitual combinar esta subida con la del Col du Télégraph, en cuyo caso nos esperan 38,98 kilómetros de recorrido y una pendiente promedio del 4,91%.

 

3. Teide (España)

Teide (España)

Imagen: Adobe Stock Photo

Vengas desde donde vengas, subas por donde subas, la ascensión al Teide es la reostia. Este coloso de Tenerife, cuya cima se encuentra a 3.718 metros, es probablemente uno de los puertos más duros y a la vez más transitados por ciclistas que desean hacer su gran conquista en la isla canaria.

Ya sea viniendo por Santa Cruz de Tenerife, por Santiago de la Cruz, por Puerto de la Cruz, por el Médano, por Guía de Isora o por donde sea que estés pasando tus vacaciones, te espera una ascensión siempre larga y exigente en la que nos adentraremos en la mística del Parque Nacional del Teide.

Si quieres conocer más al detalle como subir al Teide en bicicleta, puedes leer nuestro post sobre ascensiones al Teide.

 

4. Grossglockner (Austria)

Grossglockner (Austria)

Imagen: Adobe Stock Photo

Puerto de altura y que lleva la palabra belleza estampada en las montañas desde el primer minuto. Eso sí, duro es un rato: la sensación de falta de aire, más si no estás acostumbrado a conquistar puertos en estas altitudes, es algo que irás notando a medida que asciendas de forma progresiva. 

Y es que el monte Grossglockner, ubicado dentro del Parque Nacional Hohe Tauern (en la cordillera de los Alpes del Tauern occidentales), es la montaña más alta de Austria, con una cima a 3.798 metros de altitud. En nuestro caso no alcanzaremos esa altitud, pero sí unos potentes 2.400 metros desde los cuales alcanzaremos unas vistas más que privilegiadas.

Desde Heiligenblut nos esperan aproximadamente 17 kilómetros con una dura pendiente promedio del 8.74% en los que sumaremos más de 1.500 metros de desnivel. Un puerto de gran exigencia en el que deberemos estar preparados para un tiempo muy cambiante. El estado de la carretera, como en gran parte de los Alpes austriacos, es excepcional, por lo que la dureza del puerto la encontrarás no tanto en el pavimento como en las condiciones del ascenso.

 

5. Grimselpass (Suiza)

Grimselpass (Suiza)

Imagen: Adobe Stock Photo

Grimselpass es un puerto de montaña que comunica los valles Haslital (Berna Oberland) y Goms (Valais). Se caracteriza por conformar un paisaje de montaña árido y agreste que se combina con sus majestuosas paredes graníticas y la presencia de presas que invaden de belleza todo lo que envuelve su ascenso. 

De todos los puertos mencionados aquí este quizá sea el más asequible de todos. Si salimos desde la conocida localidad de Meiringen nos encontraremos con un ascenso largo, de 33 kilómetros, y una pendiente promedio del 4,55%. En su cumbre nos situaremos a 2.155 metros de altura y habremos acumulado un desnivel de 1.518 metros.

 

6. Passo del Maloja (Suiza)

Este paso de montaña ubicado en los Alpes Suizos es otra de esas infraestructuras de carretera de las que ciertamente atrapan gracias a sus serpenteantes curvas. No es extraño que sea una de las más fotografiadas, a la altura del Passo di Stelvio. Se puede realizar su ascensión partiendo desde Chiavenna, con 32 km de larga ascensión a un promedio de 4,6% y un desnivel de 1.487 metros. Aunque no es un puerto de los más duros, no nos debe extrañar sentir cierto vértigo durante su escalada. 

 

7. Alta Via del Sale (Italia)

La Alta Vía del Sale es una brutal carretera carretera sobre los Alpi del Mare, serpenteando a una altura de entre 1.800 y 2.100 metros sobre el nivel del mar. Se ubica en la principal cuenca alpina cerca de la frontera entre Italia y Francia. Se puede llegar a ella desde Limone, a 1.400 metros, por una carretera asfaltada con curvas cerradas. Es habitual ver a apasionados del ciclismo recorriéndola en MTB, si bien solo se recomienda su realización si eres un ciclista experto.

 

8. Passo Giau (Italia)

Passo Giau, ItaliaFotografía de Oliver Kerner.

El Passo Giau es otra de esas grandes subidas muy popular en el país transalpino. Todavía son muchos los que guardan en la retina la espectacular escapada que realizó Egan Bernal en el Giro de Italia de 2021, marcando un récord absoluto en su ascensión por la vertiente de la Selva di Cadore: subió en 32 minutos y 45 los 9,8 km con pendiente promedio del 9,3%. Un ciclista normal se conforma con alcanzar su cumbre, pero Bernal literalmente voló mientras hacía frente a sus duras pendientes. Su pico máximo desde la vertiente mencionada gira en torno al 16%.

El Passo Giau vive rodeado de parques naturales, y el paisaje de carretera y montaña en el que nos adentramos es literalmente abrumador. Desde las alturas, las Dolomitas te miran de frente, impertérritas, viendo cómo tu respiración se acelera con una sonrisa cuando estás a punto de alcanzar los últimos metros de este paso de montaña.

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